Una obra a cielo abierto entre Lapa y Santa Teresa
La Escadaria Selarón es una intervención artística hecha con azulejos y mosaicos que conecta Lapa con Santa Teresa. Camínala despacio, observa sus detalles y recuerda que forma parte de una zona viva de la ciudad.
Antes de ir
Miradores, museos y estadios tienen condiciones distintas. Confirma horarios, accesos, entradas y funcionamiento en los canales oficiales para la fecha de tu visita.
Escadaria Selarón: una obra que se hizo caminando
Cuando llego a la Escadaria Selarón, no la miro como una pared decorativa ni como un escenario construido para la foto. Es una escalera pública que une calles de Lapa y Santa Teresa, y una obra que fue cambiando con las manos de su creador y con el tiempo. Yo te invito a recorrerla despacio, pero dejando que vecinos y visitantes sigan pasando: aquí la vida del barrio no se detiene para la cámara.
La escalera tiene 215 peldaños y unos 125 metros de extensión, según la Prefeitura. La intervención de Jorge Selarón empezó en la década de 1990 y convirtió tramos de la escalera en una composición de mosaicos. No fue una obra terminada de una vez: el artista continuó interviniéndola, cambiando azulejos y colores. Por eso la documentación de cada etapa es difícil y las cifras exactas sobre piezas o países representados varían entre publicaciones. Si una guía te promete un número cerrado de nacionalidades, yo te recomiendo preguntar de dónde viene ese dato.
¿Quién fue Jorge Selarón?
Jorge Selarón nació en Chile en 1947 y se instaló en Río de Janeiro. Fue pintor, ceramista y artista visual. La escalera se volvió su trabajo más visible y una forma de intervención en el espacio urbano. La obra incorporó azulejos de distintas procedencias y motivos; algunos fueron donados por personas que visitaban el lugar. La Prefeitura cuenta que Selarón experimentó con la bandera brasileña y fue ampliando su intervención. Para fechas exactas del inicio, conviene atribuir la cronología a la fuente consultada, porque las versiones públicas sitúan el comienzo en momentos distintos de los años noventa.
La relación entre artista y escalera es central. Selarón no sólo decoró un recorrido: convirtió una infraestructura cotidiana en obra de arte y la mantuvo en proceso. Hay piezas pintadas, estampadas, figurativas, repetidas, gastadas o reparadas. Algunas invitan a acercarse; otras funcionan mejor cuando uno retrocede y mira la secuencia completa. Yo prefiero alternar esas dos distancias.
Retrato de archivo de Jorge Selarón junto a su obra.Imagen de archivo del entorno antes de su transformación visual. Fecha de la toma no identificada.
Cómo leer los azulejos
Empieza observando la forma de la escalera y sus tramos. Después busca cambios de color, patrones que se repiten y piezas que rompen la composición. Fíjate en cómo el mosaico cubre escalones, descansos y muros, pero recuerda que no todos los azulejos tienen una historia individual documentada. Sin inventario fiable, no voy a asignar a cada uno un país, una fecha o una persona.
Puedes mirar también la huella del tiempo: desgastes, diferencias de brillo, reparaciones y cambios en la composición. La escalera está al aire libre y sigue siendo parte de la circulación urbana. Una restauración no significa necesariamente que la obra vuelva a una supuesta versión original e inmutable; el trabajo de conservación debe respetar su carácter y la protección patrimonial vigente.
La obra también se lee: colores, palabras y mensajes forman parte del recorrido.Un panel figurativo dentro del mosaico. Mira la diferencia entre una pieza individual y una imagen que ocupa varios azulejos.
Yo te propongo una pequeña búsqueda visual: encuentra una palabra, una figura y una pieza que contraste con sus vecinas. No hace falta interpretar cada dibujo como una confesión del artista; observa primero lo que está delante de ti y respeta el revestimiento sin tocar ni retirar piezas.
Una obra protegida en un espacio de paso
El municipio declaró la protección patrimonial de la escalera y sus azulejos mediante instrumentos de protección publicados en 2005 y 2015. La Prefeitura ha documentado el trabajo de estudio y registro fotográfico de la obra, especialmente después de la muerte de Selarón en 2013. La protección implica que no es un muro libre para pegar objetos o alterar a gusto. Si ves a alguien intentando retirar o añadir una pieza, no lo imites: respeta el bien y sigue las orientaciones municipales.
La escalera es, al mismo tiempo, un lugar de visita y un camino de uso diario. No hay un vestíbulo que separe “la atracción” de la vida cotidiana. A su alrededor hay viviendas, comercios y calles que continúan funcionando. Una buena visita incluye esa conciencia.
Cómo llegar y recorrerla
La Escadaria conecta la Rua Joaquim Silva, en Lapa, con la Rua Pinto Martins, en dirección a Santa Teresa. Puedes acercarte desde los Arcos da Lapa y seguir a pie; el terreno tiene desniveles y el flujo de personas puede ser intenso. No existe una entrada de museo que debas comprar para subir los peldaños, pero puede haber obras, cierres parciales o restricciones de circulación. Confirma las condiciones locales antes de organizar el día alrededor de la escalera.
Yo recomiendo llegar con luz de día y tiempo para mirar, no sólo para fotografiar. No hay una franja que garantice el lugar vacío. Si encuentras mucha gente, espera sin bloquear el paso, toma una imagen desde un descanso y continúa. Evita subir apurado, sentarte sobre piezas frágiles o poner el teléfono en lugares donde pueda caer.
La escalera puede combinarse con Lapa, los Arcos y otros puntos del Centro, pero no metas demasiadas paradas sin considerar el calor, el desnivel y el tiempo de traslado. Si sigues hacia Santa Teresa, define de antemano cómo continuarás y revisa el transporte disponible. No te recomiendo caminar con el teléfono expuesto mirando el mapa en cada esquina; planifica la ruta y usa el dispositivo con atención al entorno.
La escalera sigue siendo un lugar de paso. Haz tus fotos dejando espacio para residentes y visitantes.
Consejos de Ernestinho
Usa calzado cómodo y mira por dónde pisas: los peldaños son irregulares y pueden estar húmedos.
Haz las fotos desde un costado o un descanso cuando no interrumpas el flujo.
Guarda tus pertenencias con cuidado, como en cualquier punto turístico concurrido.
No toques ni desprendas azulejos, no pegues objetos y no dejes basura.
Si una persona aparece claramente en tu foto, pide permiso antes de usarla con fines promocionales.
Acércate con respeto: la escalera es arte, espacio público y parte del entorno residencial.
Aquí te invito a bajar el ritmo: la foto general y los detalles cuentan partes distintas de la misma obra.
¿Qué experiencia de Ernestinho se conecta con Selarón?
La guía sirve para una visita independiente. Si quieres caminar por el Centro con contexto, puedo ofrecerte una experiencia sólo cuando su itinerario confirme esta parada y el tiempo dedicado. Cristo + City Tour publica Selarón entre sus paradas externas, pero eso no convierte el tour en una visita guiada exclusiva de la escalera. Antes de reservar, revisa la ruta completa, punto de salida y cuánto tiempo se detiene el grupo. No inventaré una entrada o un producto que no esté publicado.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos escalones tiene? La Prefeitura informa 215 peldaños y alrededor de 125 metros de longitud.
¿Quién hizo la escalera? Jorge Selarón, artista chileno radicado en Río, la transformó en una obra de mosaico que fue modificando a lo largo del tiempo.
¿Hay azulejos de todos los países? La obra incorpora azulejos de muchas procedencias, pero no hay un inventario total verificado que permita afirmar que están representados todos los países.
¿Hay que pagar entrada? La escalera es un espacio público; no se trata de un museo con boletería regular. Obras o restricciones temporales pueden afectar el acceso.
¿Se puede pegar un azulejo? No. Es patrimonio protegido; no alteres la composición ni te lleves piezas.